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A través de la mirada de tres artistas plásticos y dos escritores de la Venezuela contemporánea, investigaré varias realidades políticas, culturales, económicas y sociales de este país. Dichos creadores constantemente se cuestionan acerca del lugar al que hemos llegado como nación, donde las utopias de modernidad que se desarrollaron nunca llegaron a concretarse, donde las esperanzas de un país “rico” y “democrático” se desvanecieron paulatinamente, y donde el rumbo a seguir se encuentra repleto de incertidumbres y de una creciente inseguridad en diversos aspectos del acontecer humano.
En el ámbito de las artes visuales, las instalaciones y fotografías de Luis Molina Pantin (1969), nos remiten a aquella Venezuela que prometió “ser” y nunca lo logró. Las piezas de “arqueología urbana”, como el mismo artista las llama, son sólo algunas de las obras a través de las cuales el artista visual se cuestiona, por medio de la ironía, acerca de esa proyección de modernidad que tuvimos como país durante décadas, que nunca se logró plasmar. Por otro lado, las esculturas, posters, dibujos y fotografías que llevaron a cabo Ángela Bonadies (1970) y Juan José Olavarría (1969) en torno a la conocida “Torre de David”, desarrollan la “relación entre arquitectura e identidad nacional” (blog Blackmore/Suazo) que se llevó a cabo en este espacio multidisciplinario, emblema eterno de la debacle financiera de los noventa y la desastrosa política habitacional de fin de siglo.
Héctor Torres (1968 ) desde la narrativa, y Alejandro Castro (1986) desde la poesía, desarrollan un cuestionamiento del “sobreviviente” caraqueño de la actualidad. Temas como la marginalidad, la inseguridad, el miedo, la sexualidad, la homosexualidad, las parafilias, la poesía y la muerte, son trabajados con un verso directo y desnudo por el joven poeta. Por su parte, Héctor Torres describe la violencia vital de Caracas por medio de las “Crónicas de una guerra no declarada” en Caracas muerde (2012).
Cada uno de estos creadores nos habla desde un punto de vista intimista y personal, llegando a elaborar un cuestionamiento amplio, público y universal sobre la realidad del espacio nacional y urbano.