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Virtual Exhibit Hall
Las vanguardias de principios del s. XX suponen una contestación a las instituciones literarias y al campo cultural (Bürger, 1984). Ella constituyen un espacio de negación: no es el presente, es una manifestación del futuro o una vuelta al pasado, es un lenguaje–otro, es una escritura que resalta lo inexistente o lo que debe crearse. De aquí se desprende una contradicción fundamental y constituyente de su acción: es una respuesta a una condición histórica pero ella no puede en sí misma mantenerse en la historia, no puede ser tradición aunque pretenda fundar una nueva historia. En América Latina, las vanguardias revelan una tensión entre experimentación en las formas y compromiso con la representación de una realidad social (Rama,1986; Mora, 2003). En esta ponencia me propongo analizar algunas manifestaciones de la vanguardia venezolana con el fin de revelar esa tensión entre la propuesta estética, manifestada en el lenguaje, y su propia historicidad. Me dedicaré a leer algunos textos de la revista válvula (1928) y la novela “Cubagua” (1931) de Enrique Bernardo Núñez como reflejo de un cruce entre una propuesta estética de ruptura y una intención crítica tanto de cierta tradición literaria como de una representación de la historia.