Search
Program Calendar
Browse By Day
Browse By Time
Browse By Person
Browse By Room
Browse By Track
Browse By Session Type
Search Tips
Virtual Exhibit Hall
Personal Schedule
Sign In
Las películas No (2013) y Tony Manero (2010), del director chileno Pablo Larraín, exponen las tensiones entre arte, política y capitalismo de un Chile que aún se reinventa tras el trauma dictatorial. No, el tercero y más exitoso filme del director en torno a la dictadura, representa un intento de revisionismo postmoderno, entendiendo esto como un repaso desde los márgenes de la historia oficial. En este caso, la ficción y los personajes marginales representados, invitan a una reflexión sobre lo estético y lo político, en el contexto de los artificios creados por el neoliberalismo que impuso la dictadura. De este modo, me propongo examinar cómo estas figuras subalternas han sido víctimas de la lógica capitalista. Así, por ejemplo, Tony Manero incluye la influencia de Hollywood sobre una psiquis afectada por los traumas de la violencia dictatorial. En No, la manipulación es utilizada como instrumento para escapar de la opresión, promoviendo un sentido de disidencia y de rebeldía colectiva. Ambos filmes exploran estos sentidos para transformarlos en una estética de la protesta y del deseo de cambio social. Al representar identidades que han sido moldeadas, mutadas y mutiladas por las fuerzas hegemónicas dominantes, Larraín presenta una crítica al modelo neoliberal y las dinámicas de exclusión que impuso la dictadura.