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Este trabajo es un análisis de las políticas económicas de México, desde el inicio de las reformas estructurales hasta su conclusión con la reforma energética, su relación con la falta de crecimiento económico en la etapa actual y las disyuntivas que enfrenta la economía mexicana. El hilo conductor de este análisis es la vinculación de la política energética con cada etapa del desarrollo de la economía mexicana, desde la expansión de los 70 y los 80 (incluida la crisis y el cambio de modelo), hasta la etapa de las reformas estructurales y el pobre desempeño de la economía nacional.
En la segunda mitad de la década de los 70, los descubrimientos de yacimientos petroleros de México llevan al país a un auge económico sesgado al petrolizar la economía. El cierre de este periodo fue la crisis de la deuda externa, íntimamente asociada a la dinámica del mercado petrolero mundial. Este es el preámbulo de las reformas económicas, la apertura y el actual modelo económico. Desde el inicio de las reformas estructurales (1982) con la crisis de la deuda externa mexicana (cuyo punto culminante de las mismas lo constituye la reforma energética de agosto de 2014), el crecimiento económico no cumple las expectativas generadas por el modelo económico de apertura y privatización. El Estado mexicano renunció a gran parte de sus funciones, ahora el rumbo de la economía depende de los eventos aleatorios de la economía mundial, notablemente del precio de las “commodities”, y en particular el comportamiento del mercado petrolero. La política económica del Estado mexicano se ha reducido a una gestión administrativa que no conduce al crecimiento sostenido, pues faltan importantes factores de la política económica básicos para el crecimiento sostenido en las economías modernas: La inversión de capital fue abandonada por el Estado, y es insuficiente en el sector público. Este abandono incluye la política industrial, así como la política científico tecnológica asociada a una estrategia nacional de desarrollo de la I+D. Esto es particularmente evidente en el sector energético