Search
Program Calendar
Browse By Day
Browse By Time
Browse By Person
Browse By Room
Browse By Track
Search Tips
Virtual Exhibit Hall
Personal Schedule
Sign In
En 1985, 69 personas fueron asesinadas por militares peruanos en la aldea de Accomarca. Los propios sobrevivientes y familiares de las víctimas viajaron hasta Lima un mes después de la masacre para denunciar los hechos. Tras años de impunidad, el juicio oral inició en noviembre de 2010, y culminó, casi 6 años después, con una sentencia que condenó a 10 de los 29 procesados, entre ellos, el jefe militar de la zona. Para los accomarquinos y accomarquinas este logro no fue sencillo. Desde que se dio la masacre han batallado durante años contra un Estado que escogió una política contrasubversiva equivocada. Ello, reforzado por el racismo y la discriminación hacia la población indígena y quechuahablante, dificultó enormemente su camino para alcanzar justicia. El poder judicial demostró enormes deficiencias para tratar casos de violaciones a los derechos humanos, sin un enfoque intercultural, y operadores judiciales sin capacitación en tratar casos de derechos humanos. Sin embargo, los sobrevivientes y familiares de las víctimas de la masacre de Accomarca han desarrollado estrategias para sobrepasar estos obstáculos. Esta paper busca indagar en las estrategias que los hombres y mujeres de Accomarca han utlizado para sortear estos obstáculos, la discriminación y la desidia de la burocracia judicial, alcanzar justicia y hacer valer su ciudadanía.