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Virtual Exhibit Hall
En esta presentación deseo reflexionar sobre las prácticas de construcción de paz en El Salvador desde la perspectiva de un grupo de mujeres de clase trabajadora familiares de jóvenes de pandillas y veteranos de guerra de El Salvador. En 1992, los Acuerdos de Paz salvadoreños terminaron con una guerra civil de doce años. Sin embargo, muchas de mis interlocutoras criticaron los Acuerdos de Paz como una paz masculinista. Para ellas la posguerra no ha sido pacífica, pues ha implicado vivir bajo la represión del Estado, la violencia de las pandillas y bajo múltiples formas de violencia de género, a la vez que tienen que luchar contra la pobreza profundizada por políticas neoliberales. Aunque el Estado y las pandillas han intentado reducir los homicidios y las confrontaciones entre estos en la posguerra, ninguno ha luchado seriamente contra la violencia de género y las desigualdades económicas. Desde un análisis interseccional exploraré las siguientes preguntas: ¿Cuál es la noción de masculinidad que permite que el Estado salvadoreño a través de sus fuerzas de seguridad, al igual que las pandillas puedan posicionarse como perpetradores de violencia y constructores de la paz?, ¿Cuáles son las implicaciones de una construcción de paz basada en la ausencia de violencia entre grupos en conflicto? En conversación con feministas que apostamos por la investigación-activista, en esta presentación espero precisar que lógicas perpetúan la violencia como una característica de la masculinidad para poder así caminar hacia una visión de paz con justicia social y en equidad de género.