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Virtual Exhibit Hall
Desde que el ex presidente Felipe Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico en México, se ha presenciado un estallido de múltiples violencias, además de las permanentes, como son la violencia estructural, de género y el racismo. Los actores no tradicionales (narcotraficantes, sicarios y otros actores del crimen organizado), así como las fuerzas armadas y de seguridad frecuentemente manifiestan rasgos de hipermasculinidad en sus formas de actuar y ejercer la violencia. Esto se puede constatar en las altas tasas de homicidio entre hombres, en las formas simbólicas de actuar y ostentar sus armas, y en el clima de impunidad que fomenta los feminicidios en el ámbito privado y público.
En esta ponencia haré algunas reflexiones teóricas desde una perspectiva feminista sobre los entramados de violencia, las interconexiones entre las violencias permanentes y la proliferación de violencias del crimen organizado, a menudo incrustado en las instituciones locales, estatales y nacionales.
Enfocaré mi presentación en el tema del desplazamiento forzado interno (DFI), que es quizás la violencia más extendida, sub-reportada e invisibilizada en México. Comprender las complejidades del DFI, sus modalidades, tendencias y composición social, ilumina también las interconexiones con otras formas de violencia extrema, como son la desaparición forzada o involuntaria, el secuestro, el “derecho de piso” y otras formas de extorsión. Termino con una reflexión sobre la diversidad de actores involucrados, el área gris que a veces hay entre víctimas y perpetradores, y los impactos diferenciados del DFI en las personas que se desplazan.